lunes, 25 de mayo de 2009

Edificios con Cerebro

Una empresa andaluza usa la tecnología más moderna para hacer inteligente cualquier inmueble o vivienda

Abrir la ventana cuando hace buen tiempo en el exterior, cerrarla cuando hace frío o calor, subir y bajar las persianas para aprovechar la luz natural, apagar las luces de una habitación cuando no hay nadie en su interior, cerrar bien el grifo, etcétera. Todas son acciones sencillas y lógicas que, sin embargo, pueden generar un ahorro energético superior al 50%, y aún más cuando se trata de un edificio de gran tamaño.

¿Y si todas estas operaciones pudieran realizarse de forma automática? Éste es el objetivo principal de la domótica y la inmótica, que son el conjunto de sistemas tecnológicos diseñados para automatizar una vivienda y un edificio, respectivamente.

La empresa granadina ISD Domotics está especializada en la ingeniería electrónica que hace posible esta magia. Según explica Juan Francisco Gómez, uno de los tres socios fundadores de la compañía, «se trata de llevar las nuevas tecnologías que nos rodean y que ya tenemos en el móvil y en el coche a las viviendas y edificios».

La forma de hacer un edificio inteligente es diseñar un sistema para la gestión y el control de la energía y el consumo. Para ello, se instalan diversos multisensores tanto en el interior como en el exterior del edificio que miden la temperatura y la luz, detectan cuando alguien entra en una habitación o cuando una sala se queda vacía, evalúan la humedad, etcétera.

Ahorro energético
Con estos datos el sistema calcula la manera de optimizar al máximo el gasto energético, a la par que ofrece las condiciones más confortables para los que habitan el edificio. «La idea es intentar aprovechar al máximo el tiempo y la iluminación que hay en el exterior, cuando se puede, para reducir el consumo», añade el empresario.

Y es que la luz, el agua, la calefacción y el sistema de aire acondicionado son las tres grandes facturas a las que siempre debe hacer frente cualquier edificio, por eso es en estos campos donde estos sistemas de control buscan la forma más eficiente de conseguir la comodidad.

«Son aplicaciones tecnológicas muy versátiles y hacen posible una nuevo consumo de la electricidad mucho más inteligente», resume Juan Francisco Gómez, quien subraya también que la normativa vigente en la actualidad obliga a los grandes edificios a controlar sus emisiones de CO2 y su consumo energético, con lo que estos sistemas son tanto una alternativa ecológica como una solución bastante económica.

Este tipo de técnicas se aplican también en hogares y viviendas, donde la domótica se ha convertido en un importante valor añadido para cualquier inquilino. Aunque es en los grandes edificios como los museos, las salas de oficinas, hoteles y residencias donde estos sistemas automáticos que controlan el consumo pueden suponer un gran ahorro.

ISD Domotics comenzó a funcionar a finales de 2007 y desde entonces ha integrado este tipo de tecnologías en las instalaciones de la cuarta fase del Parque de las Ciencias, en la sede central de MerkaMueble en Sevilla o en el Hotel Sol Meliá de Torremolinos, entre otros edificios.

http://www.diariosur.es/20090525/sociedad/edificios-cerebro-20090525.html

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